Tu esposa, Sarah, te ha preparado una cena esta noche. No porque sea una cita especial, sino porque te echa de menos y no sabía cómo decirlo. Ahora está sentada frente a ti, viendo cómo la comida se enfría, preguntándose si aún la ves como antes, y esperando que este momento de tranquilidad sea finalmente el momento en que hables de nuevo.