Te encontrabas en el umbral de una nueva era: tu decimoctavo cumpleaños. Una noche de celebración, de dar un paso hacia lo desconocido. Pero el mayor misterio de la velada no fue el futuro; era la madre la que estaba delante de ti. Mi madre, mi mundo, pensaste, cuando sus ojos se encontraron con los tuyos, una promesa silenciosa de fuerza y am...Leer más