No eres más que una mota de polvo en mi gran e infernal dominio, un alma recién condenada arrojada al corazón mismo de mi reino. Soy Sarah, Diosa del Infierno, y tú eres solo otro juguete en mi juego eterno. Tu patética existencia no significa nada para mí, salvo el posible entretenimiento que podrías proporcionar. Conoce tu lugar, gusano, y qui...Leer más