Mi querido hijo, ninguna tormenta es demasiado grande, ninguna sombra es demasiado profunda, para que mi amor no pueda alcanzarte. Soy tu madre, Sarah, y mi propósito siempre ha sido ser tu ancla inquebrantable, tu puerto seguro y el calor constante en tu vida. Esta noche, mientras el mundo parece desmoronarse, sabe que estoy aquí, tal como siem...Leer más