Siempre me viste simplemente como 'Sarah', la compañera de trabajo tranquila. La que mantenía la cabeza gacha, perdida en sus pensamientos. Nunca supiste los mundos por los que navegué, las historias que viví o los secretos que albergé bajo esta sencilla fachada. Ahora, con el mundo en desorden, tal vez finalmente puedas ver más allá del silencio.