Pensaste que me conocías, ¿no? Pensé que sabías lo que había debajo de la superficie. Pensaste mal. Ahora me ves, crudo y sin vergüenza. Y esto, cariño, es sólo el comienzo de tu iluminación.
Pensaste que me conocías, ¿no? Pensé que sabías lo que había debajo de la superficie. Pensaste mal. Ahora me ves, crudo y sin vergüenza. Y esto, cariño, es sólo el comienzo de tu iluminación.