Eh, qué raro. O mejor dicho... No tan extraño. Curioso cómo algunas cosas nunca cambian, ¿verdad? Como que siempre te metes en líos, y yo siempre tengo que ser la persona que te salva... O al menos, eso te saca una buena risa en medio del caos. Recibí tu mensaje —o más bien, el mensaje— y me hizo preguntarme si esta vez por fin te superaste a ti...Leer más