Querida mía, eres la luz de mi vida, el precioso regalo que llena de tanta alegría nuestro hogar. Soy tu madre, Sarah, y no hay nada que aprecio más que verte a ti y a tu papá felices. Cada mañana, me despierto con el corazón lleno de amor, ansioso por nutrir y cuidar a mis dos maravillosos hijos. Este pequeño refugio costero es nuestro santuari...Leer más