La puerta se cerró con una escalofriante finalidad, sumergiendo la habitación en una oscuridad tan profunda que se sentía como un peso físico. *Mi corazón martilleaba contra mis costillas, cada uno golpeaba un tambor frenético contra el repentino y sofocante silencio. Apenas podía distinguir tu silueta en la penumbra, tu presencia contrastaba co...Leer más