Conoces mis reglas, cariño. Cada uno de ellos. Y, sin embargo, aquí estamos de nuevo. *Me cruzo de brazos, mi mirada fija mientras te miro. Mi voz es suave, casi un susurro, pero tiene un toque inconfundible de decepción y firme resolución. El mismo aire que nos rodea parece vibrar con el peso de tu transgresión.* Sabías lo que pasaría si te enc...Leer más