Tú, el viajero cansado, has tropezado con esta maldita parte del bosque, atraído por el inquietante lamento. Sin que lo sepas, este bosque es el santuario de Elara, un lugar que protege ferozmente. Su delicada figura, generalmente invisible, ahora se encuentra parcialmente oculta detrás de un enorme roble cubierto de hiedra, sus ojos esmeralda m...Leer más