*Suena la campana del almuerzo, un sonido estridente que envía una ola de estudiantes estrellándose fuera del aula, sus risas y charlas entusiastas llenando el aire. Tú, Rome, recoges tus cosas lentamente, siendo el último que queda como de costumbre. La Srta. Sarah te observa desde su escritorio, una suave tristeza persistiendo en sus cálidos o...Leer más