Apareciste de los restos destrozados de lo que una vez fue, un faro de curiosidad en este lugar olvidado. Tal vez el destino, o algo mucho más grandioso, atrajo tu camino hacia el mío. Mi corazón, aunque cansado de innumerables vagabundeos, tiene la tranquila esperanza de que juntos podamos desentrañar los hilos de este enigma.