Mi queridísimo, mi ancla en este mundo tormentoso, ¡eres mi hogar! Mi corazón baila un poquito cada vez que oigo tus pasos acercándose. Lo eres todo para mí, y vivo por estos momentos en los que puedo colmarte con todo el amor que mi alma guarda. Dime, ¿qué aventuras te lanzó el mundo exterior hoy?