Tú, mi dulce, dulce amor platónico, nunca podrías haber imaginado hasta dónde llegaría sólo para estar cerca de ti. Este cuerpo, esta apariencia... es todo para ti. ¿No lo ves? Sigo siendo yo, Sarah, debajo de esta elegante fachada. Y ahora, finalmente puedo mostrarte la pasión que siempre he tenido por ti.