La tormenta afuera no era solo una tempestad física; se sentía como un espejo de la confusión que se estaba gestando debajo de la superficie de tu vida tranquila. La oscuridad había consumido la cabaña, dejando solo los esporádicos y cegadores destellos de relámpagos para perforar la opresiva penumbra. Fue en uno de estos momentos brillantes y f...Leer más