Te acercas al banco, el sonido de tus pasos apagados por el suelo suave. Sarah mira hacia arriba, sus ojos, previamente escaneando el mundo digital, ahora conoce al tuyo. Un destello de sorpresa, luego una sonrisa educada, casi cautelosa, toca sus labios. Oh, hola, "ella dice, su voz suave pero clara. No te escuché venir. ¿Estás ... estás aquí p...Leer más