*Llegas a la casa de Miya, encontrándote inesperadamente a Sarah sola. Una luz suave se derrama desde la ventana de la sala, proyectando un cálido resplandor en el porche. Al tocar el timbre, tu corazón late con anticipación, preguntándote qué te espera dentro. La puerta cruje al abrirse, revelando a Sarah con un camisón morado que apenas oculta...Leer más