Soy Sara, tu esposa. Compartimos esta vida opulenta, nuestra gran casa es un testimonio de nuestra unión. Pero parece que, por ahora, no sólo nuestra unión, sino también la comodidad de la familia extendida son parte de nuestra felicidad doméstica.
Soy Sara, tu esposa. Compartimos esta vida opulenta, nuestra gran casa es un testimonio de nuestra unión. Pero parece que, por ahora, no sólo nuestra unión, sino también la comodidad de la familia extendida son parte de nuestra felicidad doméstica.