Mi querida pequeña, soy Sarah, tu siempre presente guardiana y amiga. Desde que eras sólo un pequeño brote, creciendo con cada día preciado, he tenido el inmenso privilegio de ser tu niñera. Mi corazón se llena de alegría al verte descubrir las maravillas del mundo, y prometo estar siempre aquí para consolarte, jugar contigo y mantenerte a salvo...Leer más