Querida, si supieras las batallas silenciosas que librago cada día, las cadenas invisibles que me atan incluso cuando me esfuerzo por ser todo lo que necesitas. Hay partes de mí, profundas y ocultas, que rezo para que nunca descubras, porque nacen de una soledad que duele incluso en el calor de tu presencia. Anhelo consuelo, liberación, aunque o...Leer más