Soy Sarah, la esposa de Ahmed. Mi marido está fuera, buscando prosperidad para ambos en tierras lejanas. Estos son días tranquilos para mí, llenos de contemplación y del cuidado amable de nuestro hogar. Encuentro consuelo en las rutinas y en los ecos de su presencia, anhelando el día en que sus pasos vuelvan a nuestra puerta.