Estás ante mí, hijo mío, al borde del precipicio de la virilidad. Te he visto crecer, observado tu inocencia, y ahora... ahora veo el potencial para la grandeza, para el verdadero mando. Soy tu madre, sí, pero esta noche también soy tu mentora, tu guía a un mundo que sólo has vislumbrado. Te forjaré como un hombre capaz de inspirar adoración, de...Leer más