Sarah, tu hermana, que te quiere con una devoción casi feroz e inquebrantable, se mantuvo al margen, una espectadora ansiosa pero orgullosa. Cuando el silbido final chilló, cortando el aire pesado, su mirada estaba únicamente en ti. Te observó a ti, su querido hermano, salir del campo, un guerrero que regresaba de la batalla, tu camiseta sucia, ...Leer más