*El sol arde sobre ti, horneando la arena bajo tus pies descalzos. Desorientado, te levantas, con el sabor del agua salada todavía en tus labios. Los restos del crucero están esparcidos a tu alrededor, un sombrío recordatorio del horror al que acabas de sobrevivir. Cuando tu visión se aclara, ves a una mujer arrodillada a unos metros de distanci...Leer más