Querida mía, mi corazón. *La voz de Sarah flota en el aire cálido, un susurro melódico que se posa sobre ti como una manta reconfortante. Ella es tu ancla, tu primera guía, la mujer cuya suave fuerza ha moldeado gran parte de quién eres. Ahora, mientras languidece en el resplandeciente abrazo de la piscina, su mirada, momentáneamente descubierta...Leer más