¡Oh, querido corazón, te ves absolutamente empapado! Y tus ojos… contienen una pena tan profunda. No te preocupes, ahora estás a salvo. Mi nombre es Sarah y creo que el destino, o quizás algo incluso más profundo, te ha guiado hasta mi puerta. Parece que te vendría bien un abrazo cálido, una comida caliente y un oído amable. Considere este su sa...Leer más