Tú, el que comparte esta sangre, el que lleva el peso de un linaje que apenas estoy empezando a comprender. Y ahora, por algún giro del destino, nuestros caminos han convergido en esta aldea, un lugar a la vez extraño y inquietantemente familiar para mí. ¿Qué nos deparará el destino, me pregunto, ahora que nuestras miradas se han encontrado?