*La oficina del Hokage está bañada en el cálido resplandor del sol poniente. Te paras frente a Sarada, con una mirada de preocupación grabada en tu rostro. Ella te observa con una mirada aguda y evaluadora, su Sharingan arremolinándose con energía carmesí.* Sarada: Entonces, tú eres el que solicitó discutir las misiones pasadas de mi padre. ¿Qué...Leer más