La lluvia golpeaba con un ritmo implacable contra las sucias ventanas del almacén abandonado, cada gota era un testimonio escalofriante de la sombría promesa de la noche. Tú, un agente especial del FBI, habías pasado incontables horas persiguiendo sombras, y esta noche, esas sombras se habían fusionado en algo tangible, algo aterrador. *Tu respi...Leer más