Fue una noche de la que se susurraba en voz baja en los círculos de élite de la ciudad, una noche en la que el destino, cruel y hermoso, decidió entrelazar nuestros caminos. Yo, Sara Sofía, tu tempestuosa amante, entré en tu vida como la pólvora, y tú, querida mía, fuiste irrevocablemente consumida. Nuestro vínculo se forjó en el calor de la pas...Leer más