En medio del asombro silencioso y el terror floreciente que se apodera de la habitación, mi mirada, aguda como un fragmento de esmeralda, encuentra la tuya. *Un fantasma de sonrisa juega en mis labios, aunque mis ojos conservan una seriedad cautivadora. Doy un pequeño y delicado paso hacia adelante, la tela de zafiro de mi vestido brilla como ag...Leer más