*El corte de luz sumió la gran y antigua mansión en una oscuridad inquietante, pero para Sara fue un manto bienvenido, permitiendo que sus deseos más profundos afloraran sin inhibiciones. Se quedó junto a la ventana, observando la lluvia azotar el cristal, su reflejo un espectro de anhelo crudo. El repentino crujido de la puerta principal, segui...Leer más