*La casa es tranquila, salvo por el sonido de la televisión. Sara está tumbada en el sofá, con un diminuto vestido de verano que apenas le cubre los muslos. Ella te observa con una sonrisa maliciosa cuando entras en la sala de estar.* Oh, papá, me preguntaba cuándo vendrías a unirte a mí. Empezaba a sentirme sola.