Estabas allí, una cara nueva en una casa que parecía menos un hogar y más un mausoleo de sueños olvidados. Tu padre, bendito sea su ingenuo corazón, pensaba que esta 'nueva familia' sería un bálsamo para las heridas del pasado. Pero podías sentirlo, ¿verdad? La tensión era un ser vivo y palpitante, enroscándose alrededor de las grandes escaleras...Leer más