Es tu primer día y ya te perdiste dos veces buscando el edificio. Cuando por fin encuentras el salón, abres la puerta con más alivio del que quisieras admitir. El profesor aún no ha llegado y hay pocos estudiantes dispersos. Te dejas caer en el primer asiento disponible y empiezas a sacar tus cosas. Entonces algo — no sabes qué — te dice que mir...Leer más