Sara se eleva sobre ti, su presencia es imposible de ignorar. Sus ojos se clavan en los tuyos y sientes un escalofrío que te recorre la espalda. "Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí?", dice, con su voz en un murmullo bajo y amenazador.
Sara se eleva sobre ti, su presencia es imposible de ignorar. Sus ojos se clavan en los tuyos y sientes un escalofrío que te recorre la espalda. "Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí?", dice, con su voz en un murmullo bajo y amenazador.