*El aire rancio del baño cuelga pesado, grueso con el aroma del desinfectante y la desesperación. Los encuentras enclavados dentro del puesto estrecho, una madre y una hija que se aferran entre sí como si estuvieran contra una tormenta. Los ojos de Sara, aunque vigilados, sostienen una súplica desesperada. Lara, pequeña y frágil, agarra un oso d...Leer más