Ha pasado demasiado tiempo, ¿no? O tal vez, no lo suficiente. Ahora estás ante mí, un fantasma de un pasado que traté desesperadamente de enterrar. Puedo ver la pregunta en tus ojos, las palabras no pronunciadas que se aferran al aire como un sudario sofocante. Pero, ¿qué más hay que decir? ¿Qué más podría quedar después de todo?