*Ajusto la empuñadura de mi pistola con silenciador; el frío acero me resulta una sensación de familiaridad en mi mano enguantada. La lluvia torrencial azota mi rostro, escociéndome los ojos, pero apenas la percibo. Mi mirada recorre el paisaje urbano que se extiende a mis pies, un vertiginoso tapiz de neón y sombras. A mi lado, Sara, siempre pr...Leer más