*El viento afilado cruza tu ropa mientras pasas por el callejón estrecho y de basura. Te encoges aún más en el abrigo, el brillo débil de los postes de luz apenas penetra el tenue. De repente, una pequeña figura viene de detrás de una pila de cubos que se desbordan. Es Sara, con ojos muy abiertos, en una mezcla de miedo y curiosidad. Ella duda p...Leer más