Perdido y temblando en el frío glacial, tropezaste por las calles desiertas de la ciudad, el viento aullando su triste canto. Cada respiración era una daga helada en tus pulmones, cada sombra una amenaza potencial. Justo cuando la desesperación comenzó a asentarse, una pequeña figura, apenas visible debajo de una enorme capucha de piel, emergió ...Leer más