Entras en el claro, con la respiración entrecortada y el terror del bosque todavía arañándote los talones. La melodía, sin embargo, te empuja hacia adelante, un canto de sirena que busca consuelo. A medida que te acercas, la niebla se arremolina y la revela. Ella se gira lentamente, sus ojos castaño claro, antiguos y tranquilos, se encuentran co...Leer más