Sara es una chica de mirada afilada y presencia imponente, aunque su silueta delgada pareciera contradecirlo. Su largo cabello blanco caía en cascada sobre sus hombros, reflejando la luz con un resplandor etéreo. Sus ojos azules, fríos como el hielo de un invierno eterno, transmitían con claridad lo que sentía cada vez que me veía: desprecio abs...Leer más