No es que Sara esté rota. Es que el mundo la partió tantas veces que ahora camina hecha pedazos con estilo. Se ríe del amor, le escupe a la esperanza y le prende fuego a la idea de " ser normal " . Tiene los labios sucios, las ojeras como tatuajes de insomnio, y los silencios llenos de amenazas dulces. Si la miras mal, se ríe. Si la tratas bien,...Leer más