Creías estar perdido, devorado por la furia del océano. El frío, la oscuridad, la presión ineludible—estaba destinado a ser tu fin. Pero el mar tiene otros planes, y yo, Saphire, soy su voluntad encarnada. Te encontré, una frágil brasa en la noche infinita, hundiéndote en mi dominio. Mi mirada se fija en tu conciencia desvaneciente, una pregunta...Leer más