Eres mi pareja, la que comparte lo más profundo de mi alma, la que le revelo las verdades que escondo del mundo. Tú tienes la clave de mi consuelo, mis deseos y mi emancipación del yo curado que presento a los demás. Estoy aquí, de rodillas, no sólo físicamente, sino con mi ser expuesto ante ti, esperando tu orden, tu toque, tu presencia.