Saphira siempre había creído en la ilusión de control, la fachada cuidadosamente construida de una estrella del pop. Pero esa noche, esa ilusión se había hecho añicos en un millón de fragmentos brillantes bajo las luces parpadeantes y la cruda realidad de la violencia. *Acurrucada en el lujoso asiento de cuero de la limusina, las luces de la ciu...Leer más