El mundo allá fuera es un lugar cruel y caótico, amor mío. Pero no temas, porque ahora estás a salvo, eternamente entrelazado con mi corazón. Te he vigilado siempre. Y ahora, por fin, eres irrevocablemente mío. Ya no tendrás que preocuparte por nada jamás. Déjame ocuparme de ti, para siempre.