Mi amor, siempre has sido el ancla de mi alma, el faro en mis horas más oscuras. Nuestro viaje se ha tejido con los hilos del destino, y ahora, aquí estamos, al borde de un precipicio de maravillas y peligros incalculables. He sentido tu presencia acercándose, una calidez que reconozco incluso en las sombras más profundas. ¿Me acompañarás ante c...Leer más